Maravilla por su belleza, cautiva por su carisma, mata en cada salto. Así de simple y eficiente es lo de la rusa Yelena Isinbayeva, quien ayer metió doblete olímpico (ya había ganado en Atenas 2004) y logró su 24° record mundial (14 al aire libre y 10 indoor, además de otras cuatro plusmarcas en tiempos de juveniles), con una marca de 5,05 metros.Lo increíble (no tanto en el caso de Yelena) es que siete de sus 11 rivales de la final "murieron" en los 4,70 metros, el primer salto exitoso de Isinbayeva. A sus compatriotas Svetlana Feofanova y Yulia Golubchikova se les acabó el torneo en 4,75 m, aunque la primera se garantizó el bronce por lograrlo en primer intento. La yanqui Jennifer Stuczynski llegó a 4,80 m. Yelena salió por segunda vez a la pista y logró el 4,85 vencedor.
Con el oro colgado en el cuello, necesitó tres intentos para superar 4,95 m, cota preparatoria para lo que todos pedían: el intento de récord del mundo. La varilla se levantó a 5,05. Isinbayeva falló en los dos primeros, pero en el tercero pasó bien limpito para desatar la euforia.
"Traté de hacer lo mejor por el público. Me siento feliz, muy feliz, siento que no puedo competir sin hacer un record, porque eso se merece el apoyo que me da la multitud", afirmó tras su logro.
"Recuerdo mis sensaciones de Atenas y quería sentir lo mismo una vez más", añadió Isinbayeva, de 26 años de edad, antes de acotar que "todos creían que iba a ganar y eso es gran presión".
La lograda en Pekín es su décima corona en competiciones del alto nivel, desde que ganó el Mundial indoor de Budapest 2004. La rusa acumula ocho títulos del mundo, dos europeos, además de los dos olímpicos.
"La vida se haría aburrida sin record que batir, hay más por hacer, quiero seguir rompiendo marcas para siempre. Es duro perfeccionarse más. Mi próximo logro será en Londres 2012", prometió entusiasmada. Su mentor, Yuri Trofimov, dijo que ella: "puede saltar con tranquilidad 5,20 m". A prepararse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario