Qué extraño resulta ver a Roger Federer culminar un encuentro con gestos de desilusión, desesperanza y abatimiento. Es cierto, estos últimos meses dejaron en claro que el todavía número uno del mundo cayó en un pozo en la parte anímica, lo que repercutió claramente en el aspecto tenístico y mostró esa figura que contrasta de manera notoria con aquella postal de celebración de final de partido que por tanto años exhibió Federer.Pese a esto, es difícil acostumbrarse a observar un Roger desmoralizado tras caer en forma reiterada antes de la final de un torneo, como también resultará raro verlo en la segunda posición del ranking, a partir del lunes. Con este agregado, Federer saltó a la cancha en Pekín para jugar ante alguien que derrotó las ocho veces que se habían medido entre sí: James Blake. Y este choque de gran relevancia debido a que Federer nunca pudo ganar el oro olímpico lo terminó ganando el estadounidense por 6-4 y 7-6 (7-2). Por si esto fuera poco, el suizo no pudo aprovechar para sumar, ya que a partir de este año los Juegos son puntuables para el ranking de la ATP.
Puntos peleados, mucha consistencia de Blake y Federer inseguro fueron las características del duelo, que quedó en manos del norteamericano por primera vez. "Lo siento por él, pero a mis hijos y nietos les podré contar que le gané al mejor jugador del mundo", manifestó el número 7 del mundo.
Así, Blake buscará la final enfrentando al chileno Fernando González, que derrotó al francés Paul-Henri Mathieu por doble 6-4 y arribó a su segunda semifinal en dos Juegos disputados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario