Juan Martín Nero, back de la Ellerstina, 10 de hándicap es la cara visible junto a los otros argentinos, Guillermo Caset y Martín Espain, del Lechuza Caracas cuyo patrón es el banquero venezolano Víctor Vargas habló sobre la muerte de 21 caballos de polo ocurrido en la tarde del domingo en el Internacional Polo Club, en Palm Beach, Estados Unidos, poco antes del partido del US Open de polo entre el equipo liderado por Nero con Black Watch.
Se investigan las causas. Algunos hablan de que son necesarios controles antidoping, que no existen en el polo, salvo en Inglaterra. Se menciona a un laboratorio como eventual causante del deceso de los animales, por alguna anomalía que pueda haber tenido el compuesto vitamínico de nombre Biodyl suministrado antes del compromiso deportivo.
Él no entendía, pero sí sabía que era desgarrador. Sus caballos se desplomaban; todos los del equipo. Hubo gritos, lágrimas; aplicación de suero y hielo. En diálogo con La Nación señaló que “la verdad, fue horrible. ¡Horrible!. Armar una organización de caballos como la que teníamos lleva años, y que te pase esto es una locura. Los jugadores, los petiseros, los veterinarios, nadie entendía nada. Ver caer a los caballos. Era desesperante, sobre todo porque no se podía hacer nada".
Cuarenta y ocho horas después, desde los Estados Unidos el jugador destaca “estamos esperando los resultados de las necropsias, ver qué fue lo que pasó. Agregó luego que “lo que se les dio es lo mismo de siempre: vitaminas. Una vez por semana. Justo tocaba darles la dosis el día del partido".
En cuanto a las responsabilidades aseguró que “para nosotros, las sospechas son que hubo algo mal en el laboratorio. Son vitaminas comunes, que no se dan para mejorar el rendimiento, sino para que se recuperen del desgaste que hicieron. No tenemos dudas del origen del problema: hubo cinco caballos a los que no se les dio la vitamina y son los únicos que están bien”.
Tras aclarar que·a pesar de esto seguirá con su actividad normal ”es una locura eso que dicen de que pagué acá u$s200.000 por un caballo. ¡Ni loco puedo pagar yo esa plata por un caballo!” destacó sobre la aplicación de controles antidoping que “es otra locura. Nosotros vivimos de los caballos. No vamos a sabotear nuestro propio patrimonio. La Lechuza juega desde hace muchos años; juega en Inglaterra, donde hay controles. Nunca pasó nada".
Y añadió "por mí, si quieren, que pongan antidoping, pero no va a aportar nada, no creo que se vaya a prevenir algo. Si hay alguien que nunca va a querer matar a sus caballos somos nosotros. Es lo que más cuidamos. No les estamos dando nada prohibido”.
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